A la hora de apagar un fuego, todos tenemos claro que un extintor es una de las herramientas más valiosas. Ya sea en un local pequeño, o incluso en un centro comercial de la talla del Corte Inglés, uno de los elementos indispensables suelen ser estos objetos como medida preventiva contra incendios.

En gran medida, más o menos todos sabemos utilizar los extintores en caso de emergencia, pero muchos no saben como se fabrican estos objetos que nos pueden salvar la vida.

¿Cómo se fabrica un extintor?

Durante la fabricación de un extintor es muy importante tener presente la normativa vigente, así como que se cumplan los objetivos que esta marca. Debido en gran parte a que los extintores tienen que cumplir con ciertas medidas de seguridad, para que actúen correctamente a la hora de sofocar un incendio.

En el proceso de fabricación de un extintor deben seguirse tres pasos para actuar correctamente y realizar la posterior revisión. De esta forma se garantiza que el resultado de fabricación es óptimo y puede ser utilizado para su finalidad, extinguir un incendio.

Cuando se empieza a fabricar un extintor uno de los procesos que es necesario realizar simultáneamente son las soldaduras del casquillo/caso superior con el inferior. Como es lógico, estas partes se realizan de forma conjunta para garantizar el acabado correcto de la soldadura, y de esta forma poder continuar con los siguientes pasos de elaboración de forma segura.

Extintor de incendios

Una vez terminado el proceso de soldadura, se somete al extintor a una prueba de resistencia con las denominadas pruebas destructivas. Estas verificaciones se llevan a cabo en pequeños porcentajes de lotes fabricados según el modelo. De esta forma lo se comprueba la presión a la que se pueden romper y que se cumple con la normativa y datos proporcionados por la norma UNE-EN 3-6.

Al final, una vez que el extintor está desengrasado y pintado, se procede a su relleno con el polvo correspondiente. Una vez rellenado, se procede a la inclusión del cabezal y la etiqueta que corresponda para su registro, así como para su futuro seguimiento de mantenimiento. De esta forma se garantiza un correcto uso de todos los elementos que forman parte del extintor.